Por este dolor, largo y angustiante. Por el indecente pecado de que te hayan asesinado, por los versos valerosos y enardecidos que surcaron el cielo de españa durante la guerra; por el sacrificio ultimo, a manos de los miserables, los abyectos de siempre; por todo eso y más; esto te doy a ti; hermano Lorca.

REYERTA

A Rafael Méndez

En la mitad del barranco
las navajas de Albacete,
bellas de sangre contraria,
relucen como los peces.

Una dura luz de naipe
recorta en el agrio verde
caballos enfurecidos
y perfiles de jinetes.

En la copa de un olivo
lloran dos viejas mujeres.
El toro de la reyerta
su sube por la paredes.
Angeles negros traían
pañuelos y agua de nieve.
Angeles con grandes alas
de navajas de Albacete.

Juan Antonio el de Montilla
rueda muerto la pendiente
su cuerpo lleno de lirios
y una granada en las sienes.
Ahora monta cruz de fuego,
carretera de la muerte.

*

El juez con guardia civil,
por los olivares viene.
Sangre resbalada gime
muda canción de serpiente.
Señores guardias civiles:
aquí pasó lo de siempre.
Han muerto cuatro romanos
y cinco cartagineses

*

La tarde loca de higueras
y de rumores calientes
cae desmayada en los muslos
heridos de los jinetes.
Y ángeles negros volaban
por el aire del poniente.
Angeles de largas trenzas
y corazones de aceite.

 

 

ROMANCE DE LA PENA NEGRA

A José Navarro Pardo

Las piquetas de los gallos
cavan buscando la aurora,
cuando por el monte oscuro
baja Soledad Montoya.
Cobre amarillo, su carne,
huele a caballo y a sombra.
Yunques ahumados sus pechos,
gimen canciones redondas.
Soledad, ¿por quién preguntas
sin compaña y a estas horas?
Pregunte por quien pregunte,
dime: ¿a ti qué se te importa?
Vengo a buscar lo que busco,
mi alegría y mi persona.
Soledad de mis pesares,
caballo que se desboca,
al fin encuentra la mar
y se lo tragan las olas.
No me recuerdes el mar,
que la pena negra, brota
en las tierras de aceituna
bajo el rumor de las hojas.
¡Soledad, qué pena tienes!
¡Qué pena tan lastimosa!
Lloras zumo de limón
agrio de espera y de boca.
¡Qué pena tan grande! Corro
mi casa como una loca,
mis dos trenzas por el suelo,
de la cocina a la alcoba.
¡Qué pena! Me estoy poniendo
de azabache carne y ropa.
¡Ay, mis camisas de hilo!
¡Ay, mis muslos de amapola!
Soledad: lava tu cuerpo
con agua de las alondras,
y deja tu corazón
en paz, Soledad Montoya.

*

Por abajo canta el río:
volante de cielo y hojas.
Con flores de calabaza,
la nueva luz se corona.
¡Oh pena de los gitanos!
Pena limpia y siempre sola.
¡Oh pena de cauce oculto
y madrugada remota!

Dejo a demás aquí materia sobre los que siguen buscando tu huella de poeta sacrificado,

El historiador Ian Gibson reflexiona para El Plural sobre Lorca y su asesinato

“España se salvará cuando la derecha reconozca su parte de culpa en la Guerra Civil”

MARINA MONTES

72 años después del asesinato de Federico García Lorca, resulta inevitable acudir a Ian Gibson, uno de los historiadores que más han escrito e investigado sobre el poeta granadino. El historiador se lamenta del silencio en torno a la figura de García Lorca y las dificultades que ha encontrado durante sus investigaciones en esta entrevista en exclusiva para El Plural.

Pregunta: Usted es conocido por ser prácticamente quien más ha escrito sobre García Lorca, ¿cómo se interesa tanto por su figura?
Respuesta: Es verdad que yo he dedicado gran parte de mi vida a estudiarlo, pero no soy el que más sabe. Esto me marca profundamente: la obra y la tragedia en torno al hombre. Tuve que hacer la tesis, la investigación sobre la muerte en pleno franquismo… entré y no he podido salir. Es una obsesión, tengo como la obra dentro de mí. Cada día descubro algo nuevo y no puedo cambiarlo, me voy a ir a la tumba con este tema.

P: ¿Se sabe ya todo sobre Lorca?
R: No, eso es imposible. Es un genio tan total que siempre quedan preguntas… Además, yo encontré mucho silencio en relación con su muerte, con la homosexualidad… Aunque hoy el clima ha cambiado y se habla abiertamente de muchas cosas que antes se silenciaban.

P: ¿Por qué era tan molesto el poeta granadino en la época?
R: Lo tenía casi todo en contra: había ofendido a la burguesía granadina profundamente con declaraciones a la prensa, su obra ofendía, estaba claramente identificado con la República, con sus amistades, como Fernando de los Ríos. Y luego el tema homosexual. Todos sabemos cómo ha sido la derecha de este país en relación con la homosexualidad. Todo esto junto, además la envidia: Lorca era el joven escritor más famoso del país.

P: En cuanto a su ideología, ¿dónde lo definiría?
R: Lorca era izquierdista. No era militante porque era incapaz de serlo, pero era de izquierdas, qué duda cabe. En ese momento no había nadie apolítico, todo el mundo estaba situado, era casi imposible ser neutral.

P: ¿Cómo se refleja esto en su obra?
R: Está con la mujer, los gitanos, los negros, los perseguidos. Él se siente también como ellos, perseguido por su condición de gay. No pudo vivir su vida. Podía exteriorizar todo eso en su obra, en su faceta musical y artística, pero tener un gay en la familia era un problema. Se nota mucho en la obra, sin tener en cuenta este factor no se entiende la obra de Lorca.

P: ¿Se le marginó por este hecho?
R: Durante los años republicanos hubo dos años con la derecha en el poder y hubo una prensa satírica en la que le llamaban de todo, le decían Federico García Loca… Tuvo que sobrellevar el baldón de no ser “normal”, y lo digo entre comillas. El machismo español es feroz, y mucho más en los años treinta.

P: ¿Y el rumor sobre que el cadáver del poeta habría sido trasladado a la Huerta de San Vicente?
R: Eso es ridículo. Yo llevo muchos años aquí y he escuchado ese rumor de la Huerta de San Vicente, que la familia había sacado el cadáver… No se puede sacar un cadáver en plena guerra sin que nadie se entere. Obviamente en el pueblo de Alfacar todos lo habrían sabido, no al día siguiente, sino esa misma noche. R: Lo primero sería localizar los restos. Con la tecnología que hay sería fácil hacerlo y si los restos se conservan bien se podría hacer pruebas de ADN fácilmente. Es un tema muy polémico. Federico es el muerto más célebre de la Guerra civil española. Representa los muertos de las fosas. Hay como un silencio sobre este asunto, nadie dice nada, es rarísimo. R: No sé cómo se va a resolver. Jurídicamente tiene que haber una resolución porque si los otros familiares quieren recuperar a sus seres queridos, habrá un conflicto ahí. Hay que buscar sus restos. España le debe eso. Lorca no sólo es de sus familiares, es del mundo entero y todo el mundo quiere saber la verdad. Sería el mayor homenaje.R: Tenía muchísima obra dentro. Habría viajado, habría seguido escribiendo. Iba a viajar a México cuando lo mataron. Para él habría sido un país mágico por su relación con la muerte y todo eso. Habría sido Premio Nobel sin lugar a dudas. Habría sido el mayor embajador español de todos los tiempos en vida.R: Han muertos muchos poetas en la guerra y eso no garantiza nada. Es ruin cuando dicen eso. No se puede negar que cuando dicen que los fascistas matan al mayor poeta de España, ayuda a que la gente conozca la obra. Pero si este hombre no hubiera sido un genio no se le hubiera leído.

P: ¿Qué pasó en casa de la familia Rosales la noche en que lo apresaron?
R: Nunca sabremos toda la verdad. Pudo haber algo de omisión, pero culpar a los Rosales de lo ocurrido no es justo. Lorca pidió asilo y le dieron cobijo, trataron de ayudarlo, pero había algo tan terrible que fue imposible. Había un odio feroz, Ruiz Alonso quería dañar a la Falange cogiendo a Lorca. Cuando descubre que los falangistas están protegiendo a un “asqueroso rojo, maricón” y enemigo de la España católica utiliza esto para dañar a sus rivales.R: Yo estoy decepcionado. Creía que cuando publicase el libro alguien aportaría algo nuevo. Nadie ha aportado absolutamente nada. No quiero juzgar a Ramón Ruiz Alonso, quiero saber, y la familia no se ha atrevido a decir nada. Este hombre dijo a Eduardo Molina Fajardo, director de Patria, el periódico falangista granadino, le dijo que había escrito su versión de los hechos. Y nunca se encontró este documento. R: Me decepciona profundamente. Terele Pávez, por ejemplo, la hija, es una actriz famosa, era de izquierdas, por lo menos podría haber contestado mi carta. Yo entiendo que es muy difícil, pero hay algo que se llama Cultura y algo que se llama Verdad. Ella no tiene la culpa de que su padre fuera una bestia. Ni la hija de Goebbles, ni la de ningún dictador. Estamos hablando de uno de los grandes genios de la Historia, que todavía yace allí como un perro.R: La única solución es que la derecha adquiera un poco de magnanimidad y sea capaz de reconocer su parte de culpa por lo que pasó. Y no lo hace. Cuando yo voy en busca de algo, dicen que estoy removiendo el pasado, cuando ellos se niegan a pedir disculpas. Es terrible esta manera de proceder. La única solución es que la derecha diga nosotros también tuvimos culpa, fue una sublevación ilegal contra una democracia instaurada y tuvimos parte de la culpa. Es el problema que tiene el país. Si la derecha avanzara un poco, el país estaría salvado. Si siguen siendo tan radicales es muy difícil.

P: ¿Qué pasa con este tema?

P: Y esa polémica con la familia de García Lorca y el resto de familiares que quieren sacar los restos…

P: ¿Cómo habría sido su evolución de no haber muerto en el 36?

P: ¿Qué opina sobre las críticas que dicen que la grandeza de Lorca viene dada por su muerte?

P: Recientemente publicó un libro sobre Ramón Ruiz Alonso, el hombre que supuestamente detuvo a Lorca. ¿Qué ha pasado tras conocerse la publicación?

P: ¿Y la familia de Ruiz Alonso?

P: ¿Qué tiene que cambiar en España para que la Memoria Histórica no sea polémica?

 

 

Luis García Montero y Juan Antonio Bernier recuerdan la memoria de Lorca

Lorca representa “la cultura de la República y todo lo que se perdió con el golpe de Estado”

MARINA MONTES

Federico García Lorca ha sido uno de los poetas andaluces más universales de la Historia, y con el tiempo, se ha convertido en referente obligado para las generaciones venideras, independientemente de los movimientos poéticos en los que se encuadren. Dos poetas actuales, Luis García Montero (Granada, 1958) y Juan Antonio Bernier (Córdoba, 1976) recuerdan para El Plural la memoria del dramaturgo granadino asesinado en la Guerra Civil.

Desde su muerte, han sido muchos los homenajes que se han rendido al poeta, tanto desde compañeros de la generación como otros posteriores. Los versos de Alberti, Cernuda o Machado, son algunos ejemplos de los cientos de versos que recordaron la desaparición del poeta. Para Luis García Montero, el mejor homenaje que puede hacérsele al poeta es “respetar, estudiar y leer su obra”, algo que también comparte Juan Antonio Bernier.

Politización de la poesía
La muerte de Lorca “fue un asesinato político”, afirma vehemente Bernier. “Toda escritura, queramos o no, implica una postura política. El uso a posteriori debe ser fiel a esa postura. Política y poesía tienen todo el derecho a tratarse y la obligación de hacerlo con un escrupuloso respeto”, indica el poeta cordobés. “Se equivoca quien piensa que lo ha politizado la posteridad”, indica García Montero. “Lorca participó en la República, defendió las grandes ideas del momento como la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, él mismo se politizó”, explica el granadino.

Mito y realidad
La figura de García Lorca ha sido blanco de especulaciones, rumores y conjeturas que han creado un halo de fantasía en torno a su persona del que es difícil desprenderse. Independientemente de su obra, “la imagen que recibimos de cualquier escritor en el Instituto suele fundarse más en el personaje que en su literatura, y Lorca no es una excepción”, indica Bernier, que en ocasiones se ha enfrentado a la tarea de explicar a los alumnos quién fue García Lorca. “La popularidad incita a la leyenda”, afirma García Montero, “y hay interpretaciones raras sobre su vida de las que me sorprendo muchísimo”.

Silenciando las palabras
En cuanto a estas leyendas que circulan en torno a la imagen del poeta, señala García Montero que no son más que “manipulaciones folclóricas, como la de Andalucía de pandereta que no resisten una lectura inteligente de su obra”. El único daño hecho al poeta fue su muerte, silenciar su muerte durante los años posteriores, asevera García Montero.

Ideología
“Lorca representaba a la República en Granada”, afirma vehemente García Montero. Su ideología, su ofensa a la burguesía granadina enfadó a mucha gente en la época. “Fue un rebelde, apoyó todas las ideas del progreso social. Lorca fue pacifista y denunció, desde las obras de la adolescencia, la barbarie de la guerra”. “Tuvo maestros de clara significación política, como Fernando de los Ríos, participó en campañas del Frente Popular y firmó manifiestos sociales y comunistas”. Para García Montero, su posición política “le costó la vida. Hubo 5.000 ejecutados, entre ellos el rector de la Universidad de Granada y el alcalde. La desgracia más natural era que el poeta fuera fusilado”.

Andaluz universal
Pese a este intento de silenciar y esconder su obra, el genio del poeta granadino rebasó las fronteras internacionales y se hizo un hueco en la Historia de la Literatura Universal. Lorca es, “junto con Góngora y Juan Ramón Jiménez”, el poeta andaluz más universal, matiza Bernier. “Fuera de las fronteras españolas, su nombre es más conocido que el del mismo Miguel de Cervantes”, apunta García Montero.

Admiración internacional
Este hecho no resulta aislado para quienes se interesan por la obra de García Lorca. Pese a que en España se le da el reconocimiento que merece, “a veces se le confunde con una figura folclórica”, indica Bernier, aunque reconoce que la admiración de los lectores españoles “es indiscutible”. “Supongo que influyen cuestiones como su fusilamiento durante un conflicto de interés internacional, ya que era un escritor reconocido internacionalmente en ese momento. Su incorporación a movimientos internacionales como la Vanguardia y la admiración que tantos artistas extranjeros le profesan y le han profesado” también influyen en esta visión universal del poeta granadino.

Local y universal
El duende y la magia de los poemas lorquianos es una condición innegable cuando nos enfrentamos a uno de sus textos. “Lorca fue capaz de unir las tradiciones, el cante jondo y el folclore con la modernidad más limpia”, indica García Montero, es un ejemplo de cómo plasmar “el paisaje de la tierra huyendo del costumbrismo barato”. “Entre otras muchas cosas”, García Lorca ha supuesto “un ejemplo de cómo ser local y universal a un tiempo”, afirma Juan Antonio Bernier.

Memoria Histórica
La polémica en torno a los homenajes, la exhumación del cuerpo y el reconocimiento a los muertos de la Guerra Civil es algo que no queda al margen de la figura de este poeta. García Montero afirma que “se hizo un buen homenaje a la Memoria Histórica con el Parque García Lorca, cuando el historiador Ian Gibson localizó el olivo bajo el que fue enterrado y se recuperó un territorio fundamental para la Memoria Histórica”. “Lorca ampara a todos los muertos anónimos que no merecen un cementerio católico por su ideología en el momento”, apunta Montero.

Recuperando la cultura
“Lorca representa la cultura de la República, que intentó levantar las palabras frente a la violencia”, indica García Montero. “Simboliza todo lo que se perdió con el golpe de Estado. Y para Granada, es una manera de buscar la ciudad que se perdió con la Guerra”.

* Marina Montes es redactora de El Plural Andalucía y coordinadora del especial sobre la muerte de Federico García Lorca.

Estaremos despiertos esperandote, esperando tu versos, esperando la nota clara de tu voz en la provincia de granada. Te informamos poeta, que no dejaremos de buscarte, que revolveremos cada piedra, cada zanja, cada grieta de esa tierra, hasta hayar la tumba anónima que te guarda.

Federico García Lorca fue asesinado en el camino que va de Víznar a Alfacar, y su cuerpo permanece enterrado en una fosa común anónima en algún lugar de esos parajes con los cadáveres de dos banderilleros y un maestro nacional, ejecutados con él.

Soy Focvs
Y la Mverte no es vna Metáfora

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