En una noche oscura, de madrugada hace ya 19 años, huía de Nicaragua el dictador y carnicero Anastasio Somoza Debayle, perseguido por las columnas guerrilleras sandinistas que en esos momentos combatían con ferocidad en la periferia de Managua ya a esas alturas, en el ultimo y desesperado tramo de la ofensiva final para la liberación nacional. Su poder y su régimen habían desaparecido; solo quedaba ya la huída desesperada para salvar la vida. Y huyen hacia Miami . Él, su familia y sus oficiales más cercanos.

Al amanecer del día 20 de julio de1979, las últimas y desgastadas fuerzas de la Guardia Nacional Nicaragüense se rinden a la guerrilla sandinista, lográndose la toma de Managua y la última resistencia somocista es derrotada definitivamente.

Ese día se termino para Nicaragua la larga y sangrienta noche del somocismo. Las Bestias que le sirvieron, presas de pánico, huyen aterrorizadas del largo brazo de la justicia revolucionaria. Los soldados que lo defendieron, son abandonados a su suerte.

Larga es la lista de Gigantes que los miran desde la montaña; la victoria costo muchas vidas de revolucionarios: Carlos Fonseca Amador, Gaspar García Laviana, Germán Pomares, Pablo Ubeda, Camilo Ortega… hombres valerosos de una legión interminable de anónimos luchadores, que lo dieron todo por Nicaragua.

En estos días mis recuerdos están con ellos; con los miles y miles de revolucionarios que dejaron su sangre por Nicaragua y por los distintos suelos de esta América morena, vayan para ellos mi recuerdo y mi reconocimiento, NADA ESTA OLVIDADO NADIE ESTA OLVIDADO.

Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos.

Jorge Luis Borges (1899-1986)

Soy Focvs
Y la Mverte no es vna Metáfora

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