El Pentagono publicó el nuevo “Manual para los Trinbunales Militares”en el se establece que, en lo que cabe a los juicios antiterroristas:

1)La fiscalía no podrá presentar “confesiones obtenidas bajo tortura”, pero sí declaraciones de acusados sometidos a tratamiento “cruel, inhumano o degradante” realizadas antes de diciembre de 2005.(momento en que el congreso aprobó una ley que lo prohibió)

2)El juez militar que presida el proceso deberá decidir si las declaraciones son lo suficientemente fiables como para admitir su introducción en el caso. Al contrario que en las anteriores normas que regulaban las cortes especiales antiterroristas, los acusados podrán tener conocimiento de todas las pruebas presentadas contra ellos.

3)No obstante lo anterior, sólo tendrán acceso a resúmenes de información secreta, no a los documentos en sí. El manual contempla la pena de muerte para los condenados por espionaje o por participar en una conspiración para cometer un asesinato. El castigo máximo para quienes proporcionen armas o fondos a los terroristas será de cadena perpetua.

Con todo esto, queda claramente establecida la idea de que los norteamericanos; torturaron afganos (hasta diciembre del 2005 al menos) en la base de Guantánamo en la isla de Cuba. Que las “Cortes Especiales” aceptaron este tipo de conductas, y que validaron los jucios que derivaron de los mismos. Queda establecido además; que por lo menos hasta la publicación de este “Nuevo Manual”; los acusados no tenían acceso a los medios de prueba en su contra (recordemos que, originalmente, ni siquiera tenían derecho a defensa). ¿Es posible entonces, en estas condiciones, llamar a esto “un juicio justo”? ¿se puede entonces, desde esta perspectiva, hablar de la aplicación de la ley, contra “los responsables” de la comisión de un delito, perseguido por esa misma ley?

El imperio del Derecho se funda en la necesidad que tienen los hombres, de que las relaciones establecidas entre ellos, producto de la vida en sociedad, sean reguladas con equidad y justicia. Se establecen las leyes para normar las conductas de los hombres, que viven dentro de sociedades que, defínen y propugnan principios que originan esos cuerpos legales. Es la decisión de la mayoria la que otorga al estado, el uso de la coerción y el uso de la fuerza legítima, para imponer esas leyes. Cualquier otra cosa distinta de eso, es comenzar el camino de regreso a la barbarie, a la venganza, al poder por la fuerza, entre otras cosas por que la aplicación de la ley; de la fuerza de la ley, busca principalmente el restablecimiento del imperio del derecho, no la venganza sobre los responsables (aún una venganza justa, si es que algo como eso fuese posible).

En este caso, y contra todo, parece imponerse una lectura bastante común (pero equivocada para mi gusto) de Maquiavelo; donde un cierto fin, justificaría cualquier medio; sean estos, el atropello (tortura o muerte) de inocentes, o el castigo (venganza) desmedido contra los culpables. Porque el fondo del debate; es que no pueden sacrificarse ni la moral social, ni los principios que la soportan, por la necesidad de castigar un delito; el uso de la fuerza por parte de la sociedad, se basa precisamente en que sea un uso “legítimo” de la fuerza; sino seguiremos el camino de Robespier, para terminar asesinados, también nosotros, en el mismo cadalzo al que mandamos a otro miles a quienes señalamos como “culpables”.

y para la despedida una frase de Rory Kennedy hija del asesinado Robert F. Kennedy: “EEUU representaba los derechos humanos y la dignidad. Sin embargo, en los últimos tres años somos un país que representa justo lo contrario y ahora nos conocen por torturar a gente. Esto tiene una relación directa con las políticas que se han puesto en marcha”.

Soy Focvs
Y la Mverte no es una Metáfora

2006-guantanamo04.jpg

Anuncios